El cuy (Cavia porcellus), conocido en el mundo angloparlante como conejo andino, es un comestible tradicional de esta zona desde los tiempos pre-incaicos. Pero no solo es un ingrediente de muchos deliciosos platos, sino también resulta una medicina, un amigo, un regalo y un símbolo de reciprocidad. 

Diseño Paul Moreno Arteaga

El Primer Encuentro Gastronómico y Cultural del Cuy ocurrió en el marco del Festival de la Ciudad de Riobamba, Ecuador, el 20 de abril, y fue organizado por la Fundación SEDAL y EcoSur Ecuador. El evento formó parte de las actividades del "Proyecto Regional para la Producción y Comercialización del Cuy."

Entre los objetivos de este proyecto, está crear una conciencia de empresarios a través de los créditos en tipo. Los participantes mantienen cercados apropiados para la crianza de animales, mientras SEDAL y EcoSur proporcionan consejos en la agricultura animal y en la construcción de los corrales.

También buscan mejorar la salud, la nutrición y la economía de las más de 400 familias involucradas que hasta la fecha han recibido créditos, alentándolos a consumir el cuy, una fuente nutritiva de alimentación, y apoyándolos en la comercialización.

El encuentro cultural y gastronómico incluyó una selección de nuevos platos, entre otros cuy con hongos, cuy en salsa a la barbacoa, albóndigas de cuy, piernas de cuy asadas y, por supuesto, el tradicional cuy asado con carbón de leña y sopa de cuy y patatas. Además del invitado de honor de la mesa, el cuy, el público pudo disfrutar del baile y la música relacionadas con la fiesta de la ciudad.

El evento superó todas las expectativas, tanto por la cantidad de personas que asistió y por el éxito de los platos tradicionales servidos, como por los artistas de primera que actuaron. Más de 900 servicios de platos con cuy colmaron el paladar de las personas durante el evento que se extendió durante cinco horas.

Otra actividad desarrollada por el proyecto fue la primera exhibición competitiva del cuy en la muestra agrícola y ganadera en Macají, un lugar donde las familias adineradas y propietarias eligen el ganado mejor. El hecho rompió el paradigma tradicional en la medida en que los granjeros indígenas exhibieron orgullosamente los animales criados por ellos.

Varios productores del proyecto, así como algunos individuales, participaron en la exhibición. El juez fue Robert Moncayo, un ingeniero de la ciudad de Ibarra, uno de los mayores productores de ganado del país, con rebaños de más de 46,000 animales.

Ambos eventos ayudan a los objetivos del proyecto regional al exhibir las cualidades nutritivas y culinarias del cuy, y mostrar las posibilidades de organizaciones indígenas y granjeros para mejorar su economía familiar a través de soluciones alternativas autóctonas a la crisis económica.