Experiencias con adobe de un voluntario seniorDesde la primavera, Ali Henzel se encuentra en Otjiwarongo, Namibia, como voluntario senior en el Clay House Project. Ali acumula un amplio curriculum en varios países africanos y en la sede de Werkhof en Darmstadt, Alemania, en las áreas de administración y manejo del CHP. En otras ocasiones, EcoSur ha divulgado sus experiencias entre los lectores de nuestro e-magazine.

Mientras las temperaturas suben en Alemania, y muchos se quejan del calor, en Namibia ha entrado el invierno. En la noche los termómetros bajan de cero grado, aunque durante el día, cuando el sol está en lo más alto, es posible calentarse el cuerpo.

Poco antes de las seis, el cielo se abre a la luz del día, y el sitio de construcción del Clay House Project se llena con mujeres y hombres, todavía bien abrigados. Cerca de 100 personas con sus herramientas llegan al lugar, donde más de 50 nuevas casas de adobe -todas con inodoros secos- serán terminadas para fines de año. Inmediatamente, esta gente se ganó mi corazon, reconoce Ali Henzel, mucho más durante mis visitas diarias a la obra.

Ester Shikongo y Abrosius Ruzzo están al frente de un equipo de 35 personas empleadas por el Clay House Project. En este momento, Abraham quien normalmente dirige la construcción, se encuentra en Keetmanshoop, a casi 800 km de Otjiwarongo, junto con otros tres trabajadores del Clay House Project, que participan en la construcción de 15 inodoros secos, como parte de un programa de la Unión Europea.

voluntario_namibia_001.jpgCada día Ester y Abrosius luchan por asegurar el abastecimiento del agua necesaria para mezclar la arcilla, además de contar los adobes y ocuparse del control de calidad. La Municipaidad de Otjiwarongo se encarga de transportar la arcilla hasta cerca del sitio de construcción, donde son curados los adobes.

A los pocos días, cuando hay suficiente adobes, se inicia la obra. Mientras tanto, se excavan los fundamentos, que luego se llenan y compactan con arcilla, listos para que comience el trabajo de albañilería.

Las viviendas se encuentran en el vecindario de Orwetoweni, una de las zonas más pobres de Otjiwarongo. Están financiadas por la Municipalidad de Otjiwarongo, el BMZ Alemania y SODI. Según el tamaño de la familia y sus ingresos, se ofrecen dos tamaños. Una casa de cuatro cuartos cuesta alrededor de 4 000 euros. Una familia de 6 personas contribuye con 676 euros para la construcción de una vivienda de 48 metros cuadrados, y otros 1,500 euros por el terreno (ca 300m2)...; el inodoro seco se entrega con crédito del Municipio de Otjiwarongo.

Desde medianos de mayo, casi 800 familias se han registrado para una casa, lo cual demuestra, por un lado la gran necesidad de viviendas, y por otro la creciente aceptación y popularidad de la construcción con adobe.

voluntario_namibia_002.jpgComo alternativa entre un bohío de zinc y una casa de cemento, aparece la opción del adobe. Un dato que ayuda a comprenderlo es que una vivienda hecha de bloques de concreto cuesta alrededor de un 70% más.

Un problema agudo en Namibia es que el 75% de la población todavía vive en bohíos de zinc u otras estructuras temporales. El financiamiento permanente desde el exterior no es la solución. De ahí que el equipo del Clay House Project abrigue la esperanza de que este gran interés por el adobe proporcionará suficiente presión para mitigar el problema del hábitat del sector más pobre, por incluirlo en un programa nacional de viviendas.

No obstante, no importa de dónde venga el dinero -del exterior o de Namibia misma-, el Clay House Project continuará aportando su parte en la solución del déficit de viviendas por medio de tecnologías apropiadas.