Moritz Schmidt   

El Clay House Project realizó en octubre una investigación con el objetivo de conocer el impacto que han tenido en la poblacion local las construcciones de adobe en el sector informal de Orwetoveni / Otjiwarongo. La tarea estuvo a cargo de una profesora que imparte clases de inglés a los empleados del CHP y de Moritz Schmidt, un voluntario suizo.

Como el sector informal no aparece completamente en los mapas, fue preciso hacer uno que incluyera a toda la zona. Para ello, se contaron todos los lotes del sector informal de Orwetoveni, con o sin actividades de adobe, y se diferenciaron las construcciones hechas totalmente de adobe, los anexos de adobe y las paredes o ladrillos de ese material.

El asentamiento en Otjiwarongo ha crecido un 500% en los últimos cinco años. En una investigación realizada en 1995 por el CHP se contabilizaron 270 lotes, de los cuales solo siete poseían construcciones de adobe. En aquellos tiempos estas no eran admitidas en áreas para el uso temporal.

En el estudio recién elaborado se contaron 2,077 lotes, y en 310 de ellos existen construcciones completas de adobe. También se encontraron viviendas repelladas y pintadas, así como 85 lotes con anexos en adobe y 34 donde se están almacenando bloques de ese material. Quiere decir que en el 20.65% de los lotes emplean el adobe (en el área recién construida llega hasta el 22.74%), y está también presente en cinco de cada seis viviendas todavía sin terminar.

La investigación demostró que el Clay House Project ha tenido un gran impacto sobre la población, pues cada vez más y más personas han decidido vivir en viviendas de adobe y no en las de láminas de zinc. Hay que reconocer que la calidad de estas no siempre es la mejor, pues no llevan fundamentos y la mayoría de las paredes no excede los 20cm de espesor.

Otra ventaja es que la gente contrata a los constructores locales para que levanten sus viviendas, por lo que sale más barato aún que las láminas de zinc, y así los recursos permanecen en la comunidad.