Los distribuidores son enlaces importantes en la cadena de comercialización, algo bien reconocido por “Techofácil”, de Ecuador. Saben que atenderlos a ellos es tan esencial como la atención a los clientes.

Así, el contacto constante con los distribuidores forma parte de las actividades de este equipo. Diego Coloma visita a todos (principalmente las ferreterías) cada quince días para asegurar que las tejas en los muestrarios estén bien y que exista suficiente información. Normalmente, los muestrarios están ubicados cerca de otros productos, incrementando de esa forma la presencia visual de la TMC en el mercado.

Según Diego, las conversaciones con los distribuidores aportan ideas para el mejoramiento de la comercialización. Entre las necesidades expresadas por ellos figura el incremento de las acciones de publicidad.

Esto coincide con algunas de las conclusiones presentadas en el trabajo de Jazmín Jara y Viviana Logroño, quienes analizaron el mercado de TMC en Riobamba, con lo cual obtuvieron sus diplomas en la Escuela de Marketing del Politécnico de Chimborazo.

Aunque los muestrarios llaman la atención hacia las tejas, son los techos vistos por toda la ciudad lo que lleva a la gente a decidirse por la TMC. Techo Fácil se refiere a un atractivo techo construido en 1996 como “la casa vendedora”.

Los techos mismos resultan decisivos en cómo las personas llegan a conocer el producto, de acuerdo con los sondeos a clientes realizados en Ecuador, Guatemala, El Salvador y Honduras. Más de la mitad de los entrevistados dijeron que conocieron las tejas al “ver otro techo”. En Ecuador fue el 56%, y en Guatemala, el 78%.

Techos atractivos, canales de distribución y producto de calidad, son ingredientes esenciales para el éxito a largo plazo de una empresa de TMC.