Construyendo hacia arriba: entrepisos de concreto.

Es un hecho bien conocido que en la mayoría de los países en vías de desarrollo las ciudades grandes se están expandiendo en una proporción peligrosa. Otroras áreas rurales han sido desarrolladas o simplemente invadidas, y este crecimiento urbano irregular limita la posibilidad de los habitantes en cuanto a las actividades de recreación natural. También genera costos increíbles para la sociedad urbana.

Los servicios que deben brindarse (caminos, agua, alcantarillado, electricidad, seguridad) resultan mucho más costosos en un modelo de crecimiento horizontal que en uno vertical. Durante siglos la mayoría de los pueblos ha crecido tanto vertical como horizontalmente, y solo en décadas recientes muchas sociedades han adoptado el "estilo norteamericano" de crecer siempre en los suburbios y reservar los centros para los negocios y apartamentos de nivel bajo/costos bajos.

Para numerosas personas en ciudades y pueblos pequeños, ya es un hecho que tienen que extender verticalmente su espacio de vida. Sin embargo, cuando planean construir un segundo o tercer nivel, uno de los problemas más difíciles es encontrar un techo pagable y fácil de construir. Los de madera se han encarecido en casi todos los lugares y transmiten muchos sonidos, a menos que estén muy bien construidos. Los entrepisos de concreto resultan complicados, lentos y caros. Los sistemas de "vigas y elementos de relleno" existentes tienden a quedar en manos de la gran industria y no están fácilmente disponibles.

En consecuencia, varios miembros de EcoSouth han encaminado sus pasos hacia la creación de una técnica más viable y menos costosa.

Jorge Acevedo, del CECAT, en Cuba, desarrolló un sistema modular que proporciona un entrepiso de concreto, basado en vigas y bóvedas entre ellos. Como las vigas se vierten en el lugar, junto con el hormigón que forma las bóvedas, el resultado es una placa que actúa monolíticamente, lo que aporta un factor de seguridad importante ante terremotos.

Este ahorra acero y hormigón con respecto a los otros sistemas conocidos. Como la altura total del entrepiso es alta (18 a 20cm), se necesita una cantidad relativamente pequeña de acero, al tiempo que las bóvedas ahorran hormigón. Desde abajo, la apariencia final del techo es muy buena, y durante las primeras aplicaciones comerciales en Nicaragua y República Dominicana, una capa sencilla de pintura le dio un aspecto atractivo.

Las formas para las bóvedas son de microconcreto producido en una mesa vibradora "Tevi". Ellas deben tener aproximadamente 12-14mm de espesor y se colocan en un molde que les da la curvatura ideal. Se realizaron varios experimentos y se encontró aconsejable usar esas formas de microconcreto como cubierta perdida y no desmoldearlas del entrepiso, ya que ellas garantizan un techo liso.
Los constructores encontraron relativamente difícil colocar encofrados para las vigas y entonces las formas de la bóveda encima, pero después de algún entrenamiento inicial dominaron la tecnología. Sin embargo, Martín Meléndez, de Sofonias Nicaragua, introdujo la prefabricación parcial de las vigas en un segundo edificio. Las vigas se preparan en el lugar de la construcción y entonces se colocan en las paredes. Por supuesto necesitan ser apoyadas hasta que el hormigón ha fraguado. Después la instalación se hace mucho más eficaz y más fácil.







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